La inminente división del PLD

La inminente división del PLD

Sin un árbitro confiable, la unidad que exhibió el Partido de la Liberación Dominicana (PLD) durante años, está a punto de quebrarse, debido principalmente a las ambiciones desmedidas de Poder de los principales funcionarios del gobierno, los cuales ya no respetan las reglas de la convivencia pacífica, en su afán de presentarse simpáticos ante un posible proyecto de reelección presidencial.

Nadie en su sano juicio puede pensar que un PLD dividido gana unas elecciones nacionales, pues múltiples factores como los graves males que se han acumulado en el país, como la corrupción desde el Estado, la delincuencia, falta de autoridad, carencia de medicinas en los hospitales, abandono de carreteras y caminos vecinales, amén del caso Odebrech y los sobornos de la planta Punta Catalina.

Estos casos mencionados deben llevar a reflexionar al PLD, de que ya no está solo en el escenario electoral dominicano, y hay una oposición deseosa de llegar al Poder e imitar y aplicar el mismo librito de los discípulos de Juan Bosch.

La mayoría de los peledeistas saben muy bien que si por sus rebatiñas pierden el Poder, solo les espera Najayo. Presentar un proyecto de reforma constitucional en estos momentos seria cavar el camino hacia la tumba, ya que la mayoría de los dominicanos se han expresado en contra.

Ver al tristemente célebre diputado Elpidio Báez, que por lo único que ha sido recordado es por su metida de pata cuando fue director de la Defensa Civil en el primer gobierno peledeista, del famoso Maremoto, no es decente verlo a él y otros miembros del PLD como su Secretario General, pretender minimizar y faltar el respeto al presidente de su partido, es un caso insólito y solo cabe decir que en el PLD no hay nada que hacer.

El presidente Danilo Medina sabe muy que esos miembros del Comité Político no son de nadie, salvo honrosas excepciones, ya que la mayoría de ellos responden a la persona que esté al frente del Poder Ejecutivo, para garantizarles un decreto.

Es cierto que el PLD cambió, pero para mal, quien podía creer que desde un gobierno peledeista, se esté maniobrando para cambiar las reglas de juego cada vez que le venga en gana a un grupo de funcionarios, que solo pretende mantener sus posiciones “para servir al pueblo.”

Creo en lo personal que tanto Leonel Como Danilo debieron echarse a un lado y dejar que dirigentes jóvenes, con una nueva visión de la situación sociopolítica que vive el país, pudieran dirigir los destinos de la nación, como en su momento lo hicieron ellos.

Que se puede esperar de personas que ya han dirigido el estado dominicano, más de lo mismo, sin embargo con sus ambiciones desmedidas mantienen castradas las aspiraciones de dirigentes, que cuando vengan a despertar de la borrachera, será demasiado tarde.

Ya suenan los tambores de guerra en el partido morado, y esto es una señal inequívoca de la inminente división del PLD.

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