Proclama Parte I

Proclama Parte I

Por Balbina Negreira

La Proclama de Madrid en contra de Corruptos y la Corrupción Pública en la República Dominicana

Consideraciones generales.

Derechos y conquistas sociales y laborales de las mujeres. Llegó el momento y hora de un manual mental psicológico de ética y transparencia del servidor público y, por ende, de los líderes, dirigentes y militantes dentro del sistema de partidos políticos. De la utilización de un discurso político educativo y acorde con la política de género, entendiendo, de que, ya las clases populares y demagógicamente manipulables (…), que aún suelen ser el anzuelo fácil cuentan ya con accesos a la información vía internet.

Introducción.

El siglo XXI en sus primeros dieciocho años va como un tiburón cuando emerge desde las profundidades de su hábitat emanando borbotones de sangre a la superficie. Están siendo casi dos décadas donde la humanidad-hombres y mujeres-se cuestionan en voz alta pasando a la acción cívica y pacífica; exigiéndoles a los tribunales y reclamándoles ante el congreso nacional sus derechos en busca del logro de conquistas ciudadanas. Invitando al sistema de partidos políticos dominicano y a sus liderazgos comportamientos democráticos y un mensaje sin titubeos ante la opinión pública acerca de su actuación con relación a la corrupción pública.

La Violencia de Género, una pandemia que ha estado somnolienta sobre las sábanas y almohadas de cientos de millones de aposentos en todo el mundo. Allí donde pasaba todo y nada. Donde el día a día era vivir, aceptar y perdonar a diario a tu maltratador. Haciendo un papel estelar ante el mundo de que todo era o estaba perfecto a tu rededor. Hoy, esta mujer, ha salido de su fobia social y de la oscuridad de su alcoba sin las arrugas del sufrimiento y sin maquillaje con los ojos brotados de coraje y verdad.

La corrupción pública al igual que la violencia de género han permanecido solapada ante un mundo hipócrita con innumerables costuras de dobleces, poses de moralidad y cristiandad. Los escandalosos, aunque no ignorados, actos de corrupción pública que han tenido su clímax en los sobornos recibidos por algunos altos líderes políticos señalados por el ministerio público mientras desempeñaban cargos electivos o por nombramientos de sus respectivos partidos políticos por la empresa constructora brasileña Odebrecht/RD. Con una acumulación de riqueza indecente y exprés en perjuicio de nuestro país y engañados como ciudadanas y ciudadanos que, en algún momento se confió en ellas y ellos dándoles nuestro voto. La expresión del éxito personal que como avispados políticos ha sido la doctrina partidaria para tomar por asalto al Estado dominicano. No existiendo en sus Estatutos partidarios medidas y acciones explícitas que castiguen-intra y extra-partido a aquellos que cometan alguna indelicadeza corruptiva.   A base de papeletas, ante la ausencia de una ley de partido político y electoral que regule las campañas políticas y las elecciones generales acuden a las elecciones seguros, de que, don dinero y Dios les dará el triunfo. Algo así como con Dios y con el Diablo encomiendan sus candidaturas. Como hemos visto, quizá nunca sabremos los dineros públicos gastados durante las campañas políticas en el presente siglo. Lo que les ha permitido sentarse en todos los poderes del Estado con el apoyo de un sistema de partidos políticos que nunca se han inmutados ante la corrupción pública siendo de alguna manera cómplices por omisión o silencio. Solamente cuando están en campaña política es que entonces se “trapean” los mutuos robos a las y los contribuyentes.

Representaciones de Diputados, Consulados, Embajadas, Índex en Europa.

Con relación a lo mencionado arriba en Ultramar-Europa y, dado que no son más que tetillas de lo que ocurre, impera y es extrapolado por todos los partidos políticos cuando les toca gobernar la República Dominicana con respecto al Exterior, por lo que, solo le dedicaré este breve párrafo por el momento.

La República Dominicana es el país de las y los políticos inocentes.

1-Tres Poderes corrompidos.

Los Poderes Ejecutivo, Legislativo y Judicial han formado parte como artífices de la corrupción pública en la República Dominicana. Desde hace 174 años de nuestra independencia como nación dominicana; ninguneado al pueblo durante este siglo con un borrador/proyecto de ley de partidos políticos y electoral que amagan sacándolo ante el congreso nacional arrepintiéndose de ello, por lo que, vuelven llevándolo al olvido.

Los presidentes de la república de turno han sido culpables de aupar y fomentar un sistema presidencialista machista, patriarcal, colonialista, predestinado, filántropo y reeleccionista como márquetin para ganar el voto servil e incondicional de aprobado y así perpetuarse, no solo en el poder, sino también como expresidentes, que, al no concluir (nunca la concluyen…), su obra de gobierno tiene que repetir. En total, llevamos las últimas cuatro décadas con cinco líderes políticos inamovibles de sus aspiraciones a sentarse en La Silla.

Senadores y diputados han sido culpables del mantenimiento de la corrupción al Estado dominicano pisando -invisibles maletines-que toman asientos en busca de manos ardientes corruptas dispuestos a levantar su mano aprobando contratos, préstamos y lo se le presente con miradas calculadas más en las comisiones, sobornos, coimas, mordidas que recibirán que por la necesidad o el bien común para el país, realizando más bien un papel de intermediación como testaferros incluso del Poder Ejecutivo. Además, han sido culpables de la mediocridad del congreso nacional y en la escogencia de legisladores al valorar como requisito la fortuna personal de los aspirantes sin miramientos de su procedencia y sin previamente discriminar-quién o quiénes-deberían formar parte de ambas cámaras y con ello de este importante cargo del Poder Legislativo. Los legisladores han sido culpables de parapetarse en el “Nombre de Dios” no con fines religiosos sino para empatizar con una gran mayoría del pueblo dominicano creyente en busca del voto cayendo estos ingenuamente votándoles para luego ser engañados y robados.

Fiscales y Jueces representantes del Poder Judicial, han sido culpables de amañar la justicia según el partido político en el gobierno de turno procurándose con ello beneficios personales y económicos dotando a la Justicia de un color parcializado y la cacareada y victimista expresión de “persecución política” por parte del gobierno de turno. Con lo cual, según ellas y ellos, son “inocentes”.  Su mirar para otro lado le ha causado a nuestro país pérdidas económicas incalculables, además, de la mala reputación y desconfianza que con sus actitudes y aptitudes han situado al Poder Judicial en la mirilla ciudadana de repugnancia.

2-Empresarios, civiles y militares.

La corrupción tiene atrapada a civiles y a militares, y con ello a sectores residenciales y a los barrios periféricos rurales y urbanos. La no profesionalización de la Policía Nacional ni de las Fuerzas Armadas (el Ejército y la Marina), ha sucumbido al país en actividades y acciones por todas y todos conocidos como son ser responsables de un gran porcentaje de actos delincuenciales y de la inseguridad ciudadana que a diario lleva el desasosiego y luto a los hogares dominicanos; con una febrícula respuesta de la Justicia la cual es mediada o vapuleada por la politiquería del momento.

Se estarán preguntando de que no he dicho nada nuevo o que no se sepa y es cierto. Lo que pretendo es que cada una y uno de nosotros como ciudadanos pasivos o activos es que, admitamos nuestro mea culpa respecto a los males crónicos de nuestro país y tras la aceptación hacer las correcciones de lugar. Rehuyendo o queriendo solucionarlo repitiendo el pasado ni con una líder equis dejándolo pasar continuando con el espectáculo de “Pan y Circo 2020” no haremos más que profundizar la crisis política que la hay, otra cosa es que se quiera obviar para proteger a políticos o a intereses partidarios comprometiendo con ello la anémica democracia de la República Dominicana. En nuestras manos está como ciudadanas y ciudadanos dar un paso al frente todas y todos como héroes y heroínas porque ya no estamos dispuestos a que un montón de políticos con la Silla Presidencial incrustada en su trasero nos continúen llevando por un derrotero continuista y sin futuro. No necesitamos solo a un presidente, necesitamos a un presidente que, además, ni sea ni permita ni tape, la corrupción pública.

PD.: Continuará Proclama Parte II

Balbina Negreira

España.

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