Los transformadores del futuro

Los transformadores del futuro

Por Manuel Volquez

En Palo Alto, California, hay un lugar conocido como Silicon Valley, el centro de innovación a nivel mundial donde funciona Google, Apple, Facebook, eBay y otras empresas de alta tecnología. Allí se concentran los genios, los cerebros más cotizados del momento, los grandes emprendedores de todas las razas.

De ese lugar salieron inventos creados por talentos privilegiados como el peruano Gastón Acurio, conocido en el mundo por sus famosas recetas de cocina. “El cocinero que no divulga sus recetas, desaparece”, decía. También, el mexicano Jordi Muñoz, que a los  23 años de edad era el presidente de la empresa 3D Robotics y competía con las grandes industrias aeroespacial en los Estados Unidos con ganancias en el 2015 de 60 millones de dólares.

Les siguen Bre Petis y la nueva revolución industrial; el español Rafael Yustes, creador del primer mapa que permitirá ver los miles de millones de neuronas del cerebro humano; el británico Richard Branson, fundador de la empresa Virgin Galactic con la cual espera colonizar el planeta Marte con asentamientos humanos y construir hoteles en el espacio. El viaje costará 200 mil dólares.

Además, Salman Khan y sus métodos que están evolucionando la educación con la famosa innovación de “Las escuelas al revés”; y el chileno Alfredo Zolezzi, inventor de un sistema de purificación que promete dar agua potable a 780 millones de humanos que sólo ingieren agua contaminada y a 2,500 millones de personas que no tienen servicios sanitarios adecuados.

Los inventos de estos genios son comentados por el periodista y escritor argentino Andrés Oppenheimer en un libro que se titula “Crear o morir”, donde figuran entrevistas interesantes a esas personalidades, independientes a las que en otra ocasión les hizo a figuras emprendedoras como Steve Jobs, fundador de Apple; Bill Gates, creador de Microsoft; Mak Zuckerberg, de Facebook, y otros.

Todos estos inventos son impresionantes, pero solo comentaré dos: el de Jordi Muñoz y Salman Khan. A Muñoz, un obsesionado por la tecnología aeronáutica, se le atribuye inventar los famosos aviones no tripulados  (drones) “para vigilancia aérea policial, filmaciones desde el aire para la televisión, envíos de medicamentos a lugares remotos, sobrevuelos de campos agrícolas para detectar plagas o para hacer llegar salvavidas en las playas a personas que se estaban ahogando”.

Esas herramientas también son usadas en algunas ciudades del mundo para repartir pizzas, emparedados y otras comidas rápidas. Estados Unidos los utiliza en sus experimentos bélicos y vuelos de reconocimientos sobre territorios enemigos.

Ya en República Dominicana se habla de emplear los drones para enviar pruebas médicas a comunidades lejanas en la región suroeste. La capacidad de carga de los dos drones que se usarán es de 10 libras y reducirán el tiempo de entrega de diagnósticos médicos de más de una hora a solo 12 minutos.

Con el método “Las escuelas al revés”, de Salman Khan, se imparten clases gratuitas de matemáticas, álgebra, historia y otras asignaturas escolares en 28 idiomas. Con este revolucionario sistema, los jóvenes en lugar de asistir a las escuelas y hacer la tarea en su hogar, estudian en la casa con videos interactivos y hacen la tarea en las aulas con la ayuda de los profesores. (Ver www. Khanacademy.org).

Este sistema trata de sustituir el modelo educativo prusiano, instaurado por el rey de Prusia en el siglo XVIII, que es el que rige hoy, que estableció la educación primaria gratuita y obligatoria, pero también le permitía al rey transmitir a todos los niños su pensamiento político mediante programas de estudios redactados por el gobierno, dirigidos a manipular las mentes de los alumnos, según la apreciación de Salman Khan. ¿Qué les parece?

 

Leave a Reply

Your email address will not be published.